El �viajero� que lleg� demasiado pronto
Alejandro ten�a un billete electr�nico para la nueva terminal el d�a 31, cinco antes del estreno
Javier rodr�guez
Madrid- Mientras las compa��as a�reas andan a la gresca por colgarse la medalla de que uno de sus aviones estrene la nueva terminal, Alejandro, sin quererlo, puede presumir incluso antes de la inauguraci�n de ser el primer viajero en �disfrutar� de las nuevas instalaciones de la T-4. El �nico pero es que no hubo ni rastro del hipot�tico avi�n que de all� despegar�a para trasladarle a Londres. Y es que Iberia ya lo dijo esta semana: �Habr� despistes iniciales�. Lo que nadie pod�a imaginar es que esos �despistes� regatearan incluso al tijeretazo del presidente. El �pionero� de la T-4 ten�a una reuni�n a las diez de la ma�ana del pasado martes en la capital brit�nica. A las cinco de la madrugada son� su despertador y, tras arreglarse y coger sus cosas, se mont� en un taxi que le trasladar�a a Barajas. Hasta ese momento no hab�a mirado en el billete electr�nico m�s que la hora en la que part�a su vuelo. ��Pero eso funciona ya?� De camino, y tras ojear el mail, indic� al taxista que se dirigiera a la T-4, como rezaba en el documento. El conductor, sorprendido, le contest� que la terminal todav�a no funcionaba: ��Pero eso funciona ya? Ech� un nuevo vistazo al papel y volvi� a releer: �Madrid, Barajas, Terminal 4�. Pese a todo, el taxista no estaba ni mucho menos convencido y pidi� informaci�n a la emisora: �Desde la central le aseguraron que la terminal ya estaba funcionando�. De camino, y pese a la hora tan intempestiva, observaron que numerosos coches llevaban la misma direcci�n -�otros viajeros�, pensaban-. En ning�n momento sospecharon que podr�a tratarse de los propios empleados que trabajan a destajo para tener las instalaciones a punto, por lo que continuaron el trayecto ya con m�s tranquilidad. Por la novedad, tuvieron dificultades para encontrar el camino correcto, pero al fin lograron acceder a las instalaciones. Ahora s�lo faltaba llegar a la puerta correcta y, por ello, el taxista no dudaba en preguntar a todo aquel que les sal�a al paso: �A todo el mundo le dec�a que llevaba a un pasajero y nadie dec�a que todav�a no hab�a vuelos�, asegura Alejandro. Tras seguir las indicaciones del vigilante de la entrada del aparcamiento llegaron finalmente a la presunta puerta de acceso de la terminal. Todo estaba patas arriba, pero a�n as� no le dio importancia: �Estoy acostumbrado a que estos sitios funcionen aunque una parte este todav�a de obras�, asegur�. Faltaba poco menos de un cuarto de hora para que saliera su vuelo y, despu�s de patearse el recinto y subir por un ascensor se dio de bruces �con un tipo muy desagradable�. El individuo le pidi� la tarjeta de identificaci�n, pero lo �nico que pod�a mostrar era el billete electr�nico. La respuesta que obtuvo fue muy escueta: �Aqu� no hay vuelos�. Fue entonces cuando se dio cuenta de que ten�a que haber un error en la documentaci�n que portaba. Le indicaron que se dirigiera a la antigua T-2. Sali� de all� corriendo y espero pacientemente el autob�s lanzadera que conecta el �nuevo� y el �viejo� Barajas. Una vez en el veh�culo aprovech� para llamar al tel�fono de urgencias de la compa��a de viajes que hab�a gestionado su asunto. A esas alturas ya sab�a que no llegar�a a tiempo: �Me dijeron que ellos ten�an en sus papeles la T-1, que acudiera a la ventanilla de la compa��a, que cambiara el billete y que seguramente me cobrar�an un recargo�. Una vez all� explic� su caso, y le facilitaron un billete para el pr�ximo vuelo a Londres. Como era previsible, lleg� dos horas tarde a la reuni�n. Ahora, d�as despu�s, Alejandro se lo toma a broma. Ha sido el primer pasajero que ha �volado� en la T-4, pero en vez de aterrizar en Londres lo hizo en la antigua terminal.
Javier rodr�guez
Madrid- Mientras las compa��as a�reas andan a la gresca por colgarse la medalla de que uno de sus aviones estrene la nueva terminal, Alejandro, sin quererlo, puede presumir incluso antes de la inauguraci�n de ser el primer viajero en �disfrutar� de las nuevas instalaciones de la T-4. El �nico pero es que no hubo ni rastro del hipot�tico avi�n que de all� despegar�a para trasladarle a Londres. Y es que Iberia ya lo dijo esta semana: �Habr� despistes iniciales�. Lo que nadie pod�a imaginar es que esos �despistes� regatearan incluso al tijeretazo del presidente. El �pionero� de la T-4 ten�a una reuni�n a las diez de la ma�ana del pasado martes en la capital brit�nica. A las cinco de la madrugada son� su despertador y, tras arreglarse y coger sus cosas, se mont� en un taxi que le trasladar�a a Barajas. Hasta ese momento no hab�a mirado en el billete electr�nico m�s que la hora en la que part�a su vuelo. ��Pero eso funciona ya?� De camino, y tras ojear el mail, indic� al taxista que se dirigiera a la T-4, como rezaba en el documento. El conductor, sorprendido, le contest� que la terminal todav�a no funcionaba: ��Pero eso funciona ya? Ech� un nuevo vistazo al papel y volvi� a releer: �Madrid, Barajas, Terminal 4�. Pese a todo, el taxista no estaba ni mucho menos convencido y pidi� informaci�n a la emisora: �Desde la central le aseguraron que la terminal ya estaba funcionando�. De camino, y pese a la hora tan intempestiva, observaron que numerosos coches llevaban la misma direcci�n -�otros viajeros�, pensaban-. En ning�n momento sospecharon que podr�a tratarse de los propios empleados que trabajan a destajo para tener las instalaciones a punto, por lo que continuaron el trayecto ya con m�s tranquilidad. Por la novedad, tuvieron dificultades para encontrar el camino correcto, pero al fin lograron acceder a las instalaciones. Ahora s�lo faltaba llegar a la puerta correcta y, por ello, el taxista no dudaba en preguntar a todo aquel que les sal�a al paso: �A todo el mundo le dec�a que llevaba a un pasajero y nadie dec�a que todav�a no hab�a vuelos�, asegura Alejandro. Tras seguir las indicaciones del vigilante de la entrada del aparcamiento llegaron finalmente a la presunta puerta de acceso de la terminal. Todo estaba patas arriba, pero a�n as� no le dio importancia: �Estoy acostumbrado a que estos sitios funcionen aunque una parte este todav�a de obras�, asegur�. Faltaba poco menos de un cuarto de hora para que saliera su vuelo y, despu�s de patearse el recinto y subir por un ascensor se dio de bruces �con un tipo muy desagradable�. El individuo le pidi� la tarjeta de identificaci�n, pero lo �nico que pod�a mostrar era el billete electr�nico. La respuesta que obtuvo fue muy escueta: �Aqu� no hay vuelos�. Fue entonces cuando se dio cuenta de que ten�a que haber un error en la documentaci�n que portaba. Le indicaron que se dirigiera a la antigua T-2. Sali� de all� corriendo y espero pacientemente el autob�s lanzadera que conecta el �nuevo� y el �viejo� Barajas. Una vez en el veh�culo aprovech� para llamar al tel�fono de urgencias de la compa��a de viajes que hab�a gestionado su asunto. A esas alturas ya sab�a que no llegar�a a tiempo: �Me dijeron que ellos ten�an en sus papeles la T-1, que acudiera a la ventanilla de la compa��a, que cambiara el billete y que seguramente me cobrar�an un recargo�. Una vez all� explic� su caso, y le facilitaron un billete para el pr�ximo vuelo a Londres. Como era previsible, lleg� dos horas tarde a la reuni�n. Ahora, d�as despu�s, Alejandro se lo toma a broma. Ha sido el primer pasajero que ha �volado� en la T-4, pero en vez de aterrizar en Londres lo hizo en la antigua terminal.



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